viernes, 27 de septiembre de 2013

OINK OINK

Aquí una leonesa con corazón medio extremeño, y es que tengo grandes amigos en esas tierras maravillosas donde se come tan bien, así que para Extremadura, mi pequeño homenaje en forma de cerditos, porque los adoro con locura, a los cerdos también.

Los cerditos de Camino Uribe viven en dehesas plagadas de encinas de algodón de azúcar, comen bellotas de caramelo y se pasan el día buscando las deliciosas trufas multicolores, que le cambian la cara y el sabor a cualquier plato, y están riquíiiiisimas.

Mirad, unos cuantos se han colado en nuestra terraza para ver si encuentran alguna trufa en las macetas:


1 comentario:

Lorena García Castillo dijo...

ayyy me encantan ahí todos monos en el campito jijiji